En Memoria de Kofi Annan: El padre del movimiento de la sostenibilidad corporativa

koffi

Kofi Annan, secretario general de las Naciones Unidas desde 1997 hasta 2006 y correceptor, junto a la ONU, del Premio Nobel de la Paz en 2001, está siendo llorado y recordado con gran afecto en todo el mundo. Annan, era la conciencia de la humanidad, dotado de la capacidad de inspirar a millones de personas de distintas culturas, religiones y naciones para apoyar las buenas causas de las Naciones Unidas: paz, derechos humanos y desarrollo sostenible.

Las capacidades únicas de liderazgo de Kofi Annan, su humildad y decencia, su compasión y su humor siempre serán recordados por aquellos que tuvieron el privilegio de trabajar con él. Como un gran reformador de las Naciones Unidas, logró modernizar su burocracia en áreas críticas como el empoderamiento de las mujeres y la salud mundial.

A Kofi Annan se lo recuerda principalmente por el papel que desempeñó en el escenario político y por los acontecimientos que configuraron la primera década de nuestro siglo, especialmente la invasión de Iraq. Annan fue uno de los más grandes diplomáticos de la historia. Sin embargo, su legado perdurará en otra área también. Como pragmático y modernizador, Kofi Annan luchaba incansablemente por superar viejas ideologías. Al principio, abrazó la idea de abrir las Naciones Unidas a la gente, a la sociedad civil y al sector privado que, hasta su nombramiento como secretario general en 1997, era en gran medida hostil a la organización.

El 29 de enero de 1999, en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, Kofi Annan habló con cientos de ejecutivos de empresas: “Propongo que ustedes, los líderes empresariales … y nosotros las Naciones Unidas iniciemos un Pacto Global de valores y principios, que darán un rostro humano al mercado global”. Cada palabra de este discurso se hundió en las mentes de los presentes. De esta manera, Kofi Annan plantó las semillas para el movimiento corporativo de sostenibilidad moderno. La llamada fue escuchada en todo el mundo. En los años siguientes, los líderes empresariales y la sociedad civil de Argentina a Canadá, de Sudáfrica a Islandia y de El Líbano a China formaron “redes locales”, alineadas a principios universales, para cambiar las prácticas empresariales. Numerosos líderes empresariales, como Sir Mark Moody Stuart, dieron un paso al frente y dedicaron años a socializar en el mundo empresarial el llamado de Kofi Annan a unirse a lo que hoy se conoce como la iniciativa de sostenibilidad corporativa más grande del mundo, el Pacto Global de las Naciones Unidas.

El llamado a la acción de Kofi Annan es tan relevante hoy como lo fue hace dos décadas. Actualmente, miles de compañías en todo el mundo que, adoptado voluntariamente los diez principios universales del Pacto Global de las Naciones Unidas en las áreas de derechos humanos, estándares laborales, medio ambiente y lucha contra la corrupción, llevando adelante el legado de Kofi Annan.

Kofi Annan no solo tuvo el coraje de llamar a los CEOs a incorporar los valores universales de la humanidad en las estrategias y prácticas corporativas. También jugó un papel fundamental en la creación del movimiento moderno de inversión sostenible. Annan invitó a los CEOs de algunas de las empresas más grandes del mundo y les pidió que adopten la integración de factores ambientales, sociales y de gobierno en su toma de decisiones y estrategias corporativas. Luego se unió a ellos para lanzar los Principios para la Inversión Responsable (PRI) respaldados por la ONU en la Bolsa de Nueva York en abril de 2006.

Hoy en día, el Pacto Global de las Naciones Unidas y el PRI son iniciativas prósperas. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), adoptados en 2015, parten esta base y ofrecen una hoja de ruta para la acción. El legado de Kofi Annan nos ha dado mucho. Él nos ha mostrado el significado y la práctica del verdadero liderazgo. Su decencia, respeto y profundo sentido de humildad y responsabilidad han tocado nuestros corazones y mentes.

Fuente: Forbes (Lee el artículo original AQUÍ)